
Los objetivos de eficiencia energética, confort y salubridad no sólo son deseables para una vivienda particular. Los centros escolares son espacios especialmente sensibles a la necesidad de tener unas excelentes condiciones de temperatura y bienestar en sus interiores.
Aplicar el estándar Passivhaus a estos edificios es una apuesta segura y beneficiosa para todos, instituciones y comunidad educativa. ¡Descubre hasta qué punto es la opción más completa!
No olvidemos que la nueva directiva europea (EPBD), convierte al Edificio Cero Emisiones en el paradigma de construcción, también para edificios públicos.
Por qué los centros educativos son edificios prioritarios para aplicar Passivhaus
Las escuelas deberían ser espacios especialmente protegidos en materia de salubridad y confort. Es esencial que haya unas condiciones de bienestar óptimas para que se garantice que alumnos y profesores puedan desarrollar plenamente las actividades educativas. Y, teniendo en cuenta las largas jornadas escolares, el gasto energético para que haya una temperatura adecuada todo el año se dispara en edificios no eficientes.
El modelo Passivhaus cubre todas esas expectativas simultáneamente. Por cierto, con soluciones específicas para climas cálidos, algo más que imprescindible en un país como España.
Estas son las soluciones pasivas para los edificios en zonas cálidas.
Beneficios para la salud de alumnos y personal docente
Los colegios y centros escolares concentran una densidad muy alta de personas en espacios cerrados durante muchas horas seguidas. Además, con un variado e intenso nivel de actividad. Añadamos que niños y adolescentes están en proceso de crecimiento (sistema inmune inmaduro).
El sistema de edificación pasiva es ideal para escuelas o colegios porque incluye criterios de salubridad y bienestar.
Calidad del aire interior y ventilación continua
En un edificio pasivo es obligatorio contar con equipos de ventilación mecánica controlada. Estos sistemas, aplicados a un aula, implican que el aire se renueve constantemente, lo que disminuye drásticamente la concentración de aerosoles biológicos (virus, bacterias) y mitiga el contagio de enfermedades respiratorias.
Reducción del CO2 en las aulas
Mantener las ventanas cerradas es la forma tradicional de evitar que se escape el calor en invierno o que entren ruidos al aula. Pero, ese gesto implica que se acumule exceso de CO₂, que se puede traducir en efectos como somnolencia, dolor de cabeza, pérdida de concentración y rendimiento cognitivo en los alumnos.
El sistema de VMC con recuperación de calor renueva el aire del aula de forma constante, silenciosa y automática.
Aquí repasamos en qué consiste el sistema de HVAC en los edificios pasivos.
Menor incidencia de alergias y enfermedades respiratorias
Si el colegio está ubicado en un centro urbano, la ventilación natural implica que niños y niñas respiren contaminación en sus clases. Si está en un entorno natural, el mayor problema viene del polén. Sea cuál sea la sustancia (alergeno o VOC), la realidad es que este aire puede acentuar los problemas respiratorios y alergias.
De nuevo, el sistema de ventilación pasivo con sus filtros de alta eficiencia es una ventaja para la salud de los alumnos y profesores.
Confort térmico estable durante todo el año
En estos tiempos de calentamiento global y en una zona de clima cálido como España, estamos comprobando el problema que supone el calor en las aulas de la mayoría del país. Con primaveras y otoños cada vez más calurosos el calendario escolar se resiente. Por supuesto, también, el frío o la humedad del invierno incomodan a los estudiantes.
Las medidas pasivas garantizan una temperatura agradable y constante en los interiores con un mínimo consumo energético. Pero, además, se evitan las molestas corrientes de aire descontroladas, origen de tantos resfriados en las aulas.
Impacto en el rendimiento académico
Unas condiciones inadecuadas en los interiores de los colegios no solo afectan a la salud, como ya hemos analizado. Adoptar el modelo Passivhaus en los centros educativos, repercute positivamente en el rendimiento escolar, especialmente en tres puntos:
- Relación entre calidad del aire y concentración. Numerosas investigaciones científicas demuestran que el cerebro humano consume aproximadamente el 20% del oxígeno del cuerpo. Cualquier alteración en la pureza del aire interior (aumento de Dióxido de Carbono y partículas finas) ralentiza la actividad cerebral y la capacidad de atención.
- Estudios que vinculan confort térmico y resultados escolares. Estudios realizados entre otras en la Universidad de Harvard o la Universidad Tecnológica de Dinamarca detallan que un aire viciado afecta a funciones cerebrales muy específicas: iniciativa y pensamiento estratégico, capacidad para planificar, responder ante crisis o desarrollar ideas creativas y la velocidad a que el cerebro procesa datos nuevos.
- Reducción del absentismo escolar. La renovación y el filtrado del aire inciden en tres frentes de salud críticos: reducción de virus respiratorios (gripe, resfriados, bronquitis), ausencia de humedad y hongos (asma) o ácaros y VOC (alergias) y, finalmente, eliminación de corrientes de aire (enfriamientos y resfriados).
Ahorro en coses para la administración pública
La educación pública es un pilar esencial de la sociedad española, donde se matriculan aproximadamente dos de cada tres alumnos. Pero, si añadimos los centros concertados, hablamos de más del 90% del alumnado. En todos ellos, los gastos de climatización, otros suministros básicos y el mantenimiento se asumen por las administraciones competentes.
Apostar por un modelo como el Passivhaus puede parecer que implica una inversión inicial ligeramente mayor que una obra convencional (en torno al 4% y un 8%). Sin embargo, lo que dicen las cifras es que supone un ahorro real para las arcas públicas.
- Reducción del consumo energético en calefacción y refrigeración. Los colegios Passivhaus que ya están activos en países de la UE han demostrado una reducción en sus facturas de calefacción del 90%. En cuanto a la refrigeración, suele moverse en una horquilla entre el 75%-90%.
- Menores costes de mantenimiento. Con el sistema pasivo se simplifican las instalaciones climáticas, lo que reduce el coste de mantenimiento. Además, las medidas de aislamiento y hermeticidad protegen al edificio de agentes agresores (humedad, choques térmicos). Por último, que los equipos (ventilación, climatización) trabajen a una intensidad constante y menor alarga su vida útil.
- Retorno de la inversión a medio y largo plazo. Este concepto financiero (ROI) mide la rentabilidad de una inversión, comparando el gasto inicial y los beneficios obtenidos. Aunque se debe estudiar cada caso, de forma genérica, en torno a los 7-8 años se recupera todo el dinero.
¿Necesitas más información sobre el cálculo del ROI en un edificio pasivo?
Criterios de diseño Passivhaus aplicados a centros educativos
Desde un planteamiento común de eficiencia y bienestar, es verdad que los retos en una vivienda tienen matices respecto a los que se plantean en un colegio. Estas son las peculiaridades que tienen que responder los centros educativos.
Gestión de altas ocupaciones y cargas internas
En España, las dimensiones medias de un aula estándar para educación primaria o secundaria oscilan entre los 45-50 m2. Una medida que no es casual, sino producto de la legislación que exige cruzar dos variables: la ratio máxima de alumnos y la superficie mínima exigida por cada estudiante. En ambas, hay variaciones entre las distintas etapas educativas, pero podemos establecer una media de 1,5 m2 de superficie neta por cada puesto escolar.
Además de la alta densidad, son espacios con una intensa actividad que se traduce en una enorme generación de calor interno.
Por eso, el reto va más allá de mantener el calor en invierno. Es imprescindible renovar constantemente el aire viciado y evitar el sobrecalentamiento en verano. Una multirrespuesta que se consigue aplicando simultáneamente los criterios pasivos de máximo aislamiento y hermeticidad, sin puentes térmicos, unas ventanas de altas prestaciones y la VMC. También, las exigencias de protección solar Passivhaus para evitar sobrecalentamiento.
Ventilación mecánica adaptada a horarios escolares
Los horarios escolares generan picos de ocupación extrema seguidos de largas horas de vacío absoluto. El sistema de ventilación mecánica controlada con recuperación del calor exigido por el estándar pasivo permite garantizar la máxima calidad del aire y temperatura constantes, a la vez que se evita desperdiciar energía.
En este sentido, es muy interesante la implementación de la automatización y la zonificación que conlleva este modelo, con elementos como las subzonas de ventilación independientes, los sistemas VAV (Variable Air Volume) controlados por sensores inteligentes o el modo hibernación (Noches y Fines de Semana) por el que el sistema no se apaga del todo para evitar condensaciones.
Iluminación natural y protección solar
En este apartado, el reto principal radica en disfrutar la máxima cantidad de luz natural para mejorar el rendimiento de los alumnos y reducir el gasto eléctrico, pero bloqueando la radiación térmica en los meses cálidos.
El modelo pasivo calcula una superficie acristalada de un aula estándar entre el 20%-25% de la superficie útil del suelo. Por supuesto, con ventanas de altas prestaciones y cristales de alta transmisión luminosa con un factor solar controlado.
Y, sin duda, incluyendo obligatoriamente sistemas de protección solar activa, mejor aún si son domotizados.
Acústica y confort en las aulas
La acústica es uno de los beneficios más potentes del estándar Passivhaus para un centro educativo. El espesor del aislamiento, la hermeticidad y la falta de puentes térmicos son una barrera protectora que impide el ruido aéreo. Además, el modelo limita el ruido estructural producido por sistemas de ventilación o similares.
Por último, también se evita el llamado ruido de impacto (golpes, pisadas) con medidas como suelos flotantes, falsos techos amortiguados y tabiques de altas prestaciones.
Ejemplos de colegios Passivhaus en España y Europa
El estándar Passivhaus es referente de eficiencia energética, simultáneamente que garantiza el bienestar de las personas y su calidad de vida. ¡Cómo no va a resultar interesante aplicar este modelo en colegios y centros educativos!
Con la ventaja añadida de que son criterios que se pueden utilizar tanto en edificios de nueva construcción o en rehabilitaciones de colegios e institutos que ya existen. No es extraño encontrar cada vez más ejemplos en Europa y en España.
- Colegio Brains María Lombillo (Madrid). El diseño del edificio de bachillerato de nueva planta aplica la estrategia Passivhaus. Un colegio altamente eficiente, que puede funcionar desconectado de la red. Su baja demanda energética de calefacción y refrigeración se consigue con un fuerte aislamiento continuo sin puentes térmicos, máxima hermeticidad en toda la envolvente y altas calidades en el acristalamiento. Incorpora un sistema de VMC con recuperación de calor, que garantiza una óptima calidad y la renovación del aire interior.
- Colegio público de Educación Especial Alberto Tortajada (Algemesí). Un ejemplo de que se puede implementar el estándar Passivhaus en un centro público, por tanto, que es una inversión económica asumible.
- Colegio público El Garrofer (Viladecans): en este caso, un ejemplo de rehabilitación energética integral. Ha conseguido el sello oficial EnerPHit, la certificación específica que otorga el PHI para edificios rehabilitados.
Fuera de nuestras fronteras son clásicos que se citan en toda Europa la Escuela Infantil del ayuntamiento de Ludwigsburg (Alemania), el Riedberg Passive House School de Fráncfort (Alemania) o el Oakmeadow Primary School de Wolverhampton (Gran Bretaña).
Financiación y ayudas para edificios escolares sostenibles
Las administraciones o empresas que busquen financiación para construir o rehabilitar un colegio sostenible pueden beneficiarse de ayudas, fondos públicos o una financiación más competitiva de los bancos).
Para no entrar en el detalle de cada iniciativa, ya que depende de la zona en la que se ubica el proyecto, lo que te damos son unos consejos para facilitarte que encuentres esa información concreta en distintos niveles de la administración:
- El IDAE: mantiene activo el fondo para la Rehabilitación Energética de Edificios del Sector Terciario (PREE Terciario).
- Consejerías de Vivienda, Industria o Energía de las CCAA. Estos departamentos mantienen este 2026 programas de Incentivos al Autoconsumo y Almacenamiento con sus propias convocatorias territoriales.
- Ayuntamientos y consejerías de Educación de las CCAA. Si el centro educativo es de titularidad pública, estas administraciones canalizan fondos europeos FEDER, para nuevas construcciones o rehabilitaciones de escuelas.
- Líneas ICO Verde: El Instituto de Crédito Oficial distribuye fondos a través de la banca comercial convencional destinados específicamente a proyectos de descarbonización y eficiencia energética.
Te interesa familiarizarte con el concepto de Taxonomía de la UE, una normativa que determina los criterios para declarar que una actividad es sostenible y, entre otras cosas, poder acceder a la financiación verde.
En Consorcio Passivhaus trabajamos con la realidad de la edificación sostenible y eficiente energéticamente cuyo máximo exponente es el modelo pasivo. ¿Es tu proyecto? ¡Únete y descubre todo el potencial de este movimiento!
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede ahorrar un colegio Passivhaus en energía?
Un colegio Passivhaus reduce entre un 75% y un 90% de consumo de energía en calefacción y refrigeración en comparación con un centro educativo convencional.
¿Mejora el rendimiento de los alumnos en un edificio Passivhaus?
Sin duda, las mejores condiciones térmicas, de calidad del aire y el aislamiento acústico son factores que ayudan a su concentración y rendimiento educativo.
¿Qué diferencia hay en la calidad del aire entre un colegio convencional y uno Passivhaus?
Un centro educativo convencional que basa su renovación del aire en la ventilación natural (abrir ventanas), no tiene filtros para impedir que se cuelen alérgenos o sustancias contaminantes. Por supuesto, mientras está cerrada el aula se produce una saturación de CO2.
Por el contrario, la VMC que es obligatoria en las casas pasivas implica una renovación constante del aire que, además, pasa por unos filtros de alta eficiencia.
¿Existen ayudas públicas para construir colegios con estándar Passivhaus?
Sí, más allá de los fondos puntuales o ayudas en CCAA o ayuntamientos que aún sigan vigentes, hay que recordar la existencia de los FEDER. Estos son fondos estructurales estables que operan en marcos presupuestarios de siete años. En el actual periodo, sus inversiones se concentran en dos ámbitos: innovación/digitalización y eficiencia energética/transición.
¿Se puede rehabilitar un colegio existente con criterios Passivhaus?
Sí, recordemos que el estándar pasivo tiene una certificación específica para rehabilitaciones de edificios, el sello EnerPHit.
