
El sector de los edificios de uso administrativo afronta una tormenta perfecta. Tenemos en España un parque antiguo (más del 75%), en riesgo inminente de obsolescencia energética, mientras las empresas demandan unas instalaciones que recorten costes en energía, a la vez que garantizan el bienestar y salud de sus trabajadores. Un reto y un desafío técnico para los profesionales de la construcción que disponen de una herramienta muy competitiva, el estándar Passivhaus para edificios de oficinas.
Por qué aplicar el estándar Passivhaus a un edificio de oficinas
Diseñar, construir y rehabilitar oficinas bajo los principios Passivhaus permite reducir el consumo energético en climatización (calefacción/refrigeración) hasta un 90%, asegurar el cumplimiento de las normativas europeas y españolas de edificación y crear espacios de alta productividad, donde la calidad del aire y el bienestar alcanzan niveles de excelencia.
Pero, hay un problema específico de las oficinas y que se resuelve aplicando los criterios pasivos, sobre todo, Hablamos de la pendularidad térmica o inversión térmica diurna, un efecto que tiene que ver con que el edificio retiene y reutiliza las cargas térmicas internas.
Piensa que un cuerpo humano en reposo genera unos 80-100 vatios de calor y un ordenador de oficina genera entre 100 y 250 vatios. Todo ello, concentrado en un espacio cerrado, durante toda la jornada laboral va produciendo un aumento de la temperatura. La mayor parte de los días del año, el edificio demanda calefacción a primera hora de la mañana porque está frío y, a partir de cierta hora, lo que necesita es refrigeración porque se ha “calentado” con la actividad. Esta oscilación dispara el consumo de climatización.
Una oficina diseñada o rehabilitada bajo el estándar Passivhaus resuelve de manera eficiente este problema gracias al aislamiento y la hermeticidad. Pero, sobre todo, por la obligatoriedad de incluir un sistema de Ventilación Mecánica Controlada (VMC), que actúa como un equilibrador térmico dinámico. En lugar de necesitar “bandazos” energéticos para corregir la temperatura, la oficina Passivhaus permanece con una temperatura constante y estable.
Así funciona la VMC en los edificios pasivos.
Cómo influye la calidad ambiental interior en la productividad laboral
Existen distintos estudios científicos de primer nivel que cuantifican el impacto de la calidad del aire en la productividad laboral de las oficinas. Uno de los más prestigiosos y citados a nivel mundial es el Estudio COGfx realizado por la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard.
La calidad del aire en las oficinas no es una cuestión de “comodidad”, sino un factor de rendimiento, como destacan por consenso organismos internacionales de salud y edificación (OMS, ASHRAE, REHVA).
El cerebro consume aproximadamente el 20% del oxígeno del cuerpo. Cuando una oficina está mal ventilada, no se produce la adecuada renovación de oxígeno que afecta a la pérdida de concentración, ralentización en la toma de decisiones o aumento de las tasas de error (hasta un 10%) en tareas de cálculo y repetitivas. También, hay mayor transmisión de enfermedades respiratorias o mayor índice de dolores de cabeza. Al final, esto repercute directamente en la incidencia de bajas laborales y el absentismo.
Principales beneficios del estándar Passivhaus en entornos de trabajo
Hemos planteado las líneas generales de los beneficios de las oficinas de construcción pasiva. Es interesante detenernos en los 4 puntos en los que mejora específicamente el entorno de trabajo de una oficina.
Confort térmico estable durante todo el año
Con las medidas de aislamiento, hermeticidad, eliminación de puentes térmicos y ventanas de altas prestaciones desaparece el “efecto pared fría” en invierno y las corrientes de aire Además, las propuestas de protección solar pasivas evitan el sobrecalentamiento en verano.
Da igual el clima de la zona o la época del año, la temperatura interior se mantiene estable durante toda la jornada.
Aquí puedes encontrar ejemplos de sistemas de protección solar con certificación Passivhaus.
Calidad del aire interior y ventilación controlada
Ya hemos desarrollado con detalle el tema de la importancia de la calidad del aire en las oficinas, cómo afecta a la salud y la productividad. Una oficina pasiva cuenta con un sistema de ventilación mecánica controlada (VMC) con recuperador de calor. Este sistema extrae el aire viciado de forma continua e introduce aire limpio, todo ello, pasando por filtros de alta eficiencia que impiden el paso de todo tipo de contaminantes, desde los microorganismos (virus, bacterias) a VOC o polen y ácaros.
También, es importante cómo el sistema Passivhaus evita que aparezca humedad y moho, garantizando la máxima hermeticidad.
Estas son las claves para evitar los fallos en hermeticidad en un edificio pasivo.
Reducción del ruido y aislamiento acústico
Las oficinas suelen estar ubicadas en los centros urbanos, donde hay gran intensidad de tráfico y actividad humana. Además, suelen formar parte de edificios de grandes dimensiones, donde puede haber cualquier tipo de empresas o, incluso, viviendas.
En resumen, una oficina necesita aislarse de ruidos de todo tipo, desde los aéreos (tráfico, voces, obras en la calle) a los de impacto (pasos al caminar, golpes, arrastre de mobiliario). Una de las ventajas de las medidas de aislamiento acústico del sistema pasivo es que son eficaces contra todos los ruidos.
El aislamiento de los cajones de persiana es uno de esos elementos decisivos para evitar los ruidos y que se trabaja en el estándar pasivo.
Iluminación natural y control solar
Las oficinas sufren un dilema: necesitan la máxima luz natural, por eso predominan los grandes ventanales, Pero, esos acristalamientos pueden provocar deslumbramiento y, sobre todo, contribuir al sobrecalentamiento en un país cálido como España.
El modelo Passivhaus hace compatible esa necesidad de iluminación solar, sin que aumenten las temperaturas interior con dos factores:
- El tratamiento específico que hace la envolvente transparente con ventanas pasivas.
- Las exigencias de protección solar exterior en edificios pasivos.
Reducción de costes operativos en oficinas Passivhaus
Las oficinas representan entre el 16%-23% del consumo energético del sector no residencial. Pero, el dato clave con las oficinas es cuánto consumen por metro cuadrado (entre 120-210 kWh al año), casi el doble que una vivienda familiar estándar. Sin duda, rebajar la factura energética es esencial para cualquier oficina.
Pero, adoptando el estándar pasivo, hay otros beneficios económicos importantes, como el ahorro que suponen unos sistemas simplificados o el ROI de la inversión en este tipo de edificios.
Consumo energético y demanda de climatización
El consumo energético de una oficina se divide en 4 grandes partidas: climatización (30%- 40%), iluminación (30%), ventilación (20%) y equipos informáticos (10%-15%). Aplicando los criterios pasivos hay una considerable reducción en todos estos apartados, salvo en el de informática.
Solo un dato sirve para visualizar el nivel de ese ahorro. El estándar limita la demanda de calefacción y refrigeración a un máximo de 15 kWh/m² al año. Esto se traduce en hasta un 90% de reducción en consumo energético en una oficina.
Mantenimiento e instalaciones simplificadas
Existe el falso mito de que un edificio de alta tecnología y prestaciones es más complejo de mantener. En Passivhaus ocurre exactamente lo contrario, por dos motivos:
- Al reducir la demanda térmica a unos niveles tan bajos, el edificio ya no necesita salas de calderas gigantescas o complejas redes de canalización. Los equipos de climatización son más pequeños, compactos y económicos.
- Son unas instalaciones menos forzadas, donde los sistemas mecánicos trabajan de forma constante, sin sufrir picos de potencia. Esto reduce drásticamente el desgaste mecánico y alarga la vida útil de los equipos.
Retorno de la inversión a largo plazo
Implementar Passivhaus para uso terciario puede suponer un sobrecoste de construcción entre el 3% y el 8% en comparación con un edificio que cumple el actual CTE. Pero, esa inversión inicial mayor se recupera con creces en el medio/largo plazo por tres vías:
- Amortización rápida: Gracias al ahorro masivo en las facturas de suministros y a la reducción de costes de mantenimiento, el sobrecoste inicial se amortiza habitualmente en un plazo de entre 5 y 8 años. A partir de ese momento, todo el ahorro energético se traduce en beneficio neto directo. p
- Protección del valor del activo: Un edificio de oficinas Passivhaus está protegido contra el riesgo de obsolescencia energética por su alta calificación energética. Esto eleva su valor de tasación en el mercado y
- Acceso a financiación verde: las entidades financieras ofrecen mejores condiciones de financiación (créditos verdes) a proyectos que garantizan una alta eficiencia energética. Incluso, a veces hay acceso a ayudas o subvenciones.
¿Necesitas una explicación más profunda para calcular el ROI de un edificio pasivo?
Cómo diseñar una oficina Passivhaus: criterios técnicos clave
Quieras o no contar con el certificado pasivo, si lo que te interesa es aplicarlo a una oficina, estos son los aspectos en los que debes poner la máxima atención.
Envolvente térmica y hermeticidad
Para alcanzar la máxima eficiencia energética, hay que actuar sobre el aislamiento y la hermeticidad. Esto implica capas de aislante térmico de gran espesor y alto rendimiento en fachadas, cubiertas y soleras, eliminando por completo cualquier puente térmico. Además, el edificio se sella de forma milimétrica para evitar cualquier infiltración de aire no deseada a través de rendijas o fisuras, hasta conseguir superar el test Blower Door.
Ventilación mecánica con recuperación de calor
En una oficina hermética con alta densidad de personas y equipos electrónicos e informáticos, la ventilación automatizada es obligatoria para garantizar la calidad del aire y, además, para combatir el efecto recalentamiento. Ambos efectos se consiguen con un sistema de VMC con recuperador de calor.
Gestión de ganancias solares y protecciones exteriores
Las grandes superficies acristaladas de las oficinas modernas deben diseñarse con ventanas de altas prestaciones, con doble/triple vidrio, dependiendo de la ubicación pueden ser recomendables los cristales con baja emisividad o determinado factor g de control solar.
En casi todos los casos resulta imprescindible instalar protecciones solares exteriores móviles (lamas orientables, persianas domotizadas o voladizos) que frenen la radiación directa del sol y permitan tener control sobre la cantidad de luz y los deslumbramientos.
La domotización y la automatización aún mejoran más la eficiencia energética de un edificio Passivhaus.
Certificación Passivhaus en uso terciario: requisitos y proceso
Un proyecto pasivo, para recibir la certificación oficial, se analiza íntegramente. Es decir, en todas sus etapas (diseño, ejecución y finalización). Se comprueba el cumplimiento de todos los criterios con mediciones exactas de los resultados.
Los principios básicos son los mismos que en el sector residencial, pero los parámetros se adaptan para el sector terciario con la herramienta oficial de cálculo PHPP.
Aquí tienes toda la información sobre normativa y certificación Passivhaus.
Casos de aplicación: edificios de oficinas con criterios de construcción pasiva
La certificación Passivhaus para oficinas no es una novedad. Hay claros ejemplos, tanto en España como en otros países, que llevan tiempo demostrando la eficacia de adoptar este modelo constructivo.
- Raiffeisen Climate Protection Tower (Torre RHW.2 ) en Viena. En 2013, el Passive House Institute reconoce oficialmente este edificio como el primer rascacielos de oficinas del mundo bajo el estándar Passivhaus.
- Edificio Dillon House (Boston, Estados Unidos). Referente en rehabilitación corporativa histórica (EnerPhit).
- Edificio de Oficinas Valplas en Sollana (Valencia). Primer edificio de oficinas de obra nueva en España en lograr el certificado Passivhaus.
- Oficinas Calzados Victoria (Arnedo, La Rioja). Uno de los primeros en conseguir la exigente certificación Passivhaus Plus.
- Oficinas del Ayuntamiento de Llinars del Vallès (Llinars del Vallès, Cataluña). El primer edificio de oficinas públicas rehabilitado bajo estándar Passivhaus.
¿Necesitas soluciones para proyectos de construcción o rehabilitación de oficinas con el estándar Passivhaus? ¡Consúltanos! En Consorcio Passivhaus somos muchas empresas y profesionales comprometidos con este modelo de edificación sostenible y eficiente.
Preguntas frecuentes
¿Se puede certificar un edificio de oficinas con el estándar Passivhaus?
Passivhaus es en realidad un estándar técnico de edificación con criterios de eficiencia energética y bienestar aplicable a cualquier tipología de edificio, incluido el uso terciario. La certificación de oficinas cuenta con características y adaptaciones específicas reguladas por el Passivhaus Institut.
¿Cuánto se puede reducir el consumo energético de una oficina con Passivhaus?
Una oficina convencional consume una media de entre 120 y 210 kWh/m² al año. El estándar pasivo obliga a no superar 60 kWh/m² al año, incluyendo todo (la climatización, la ventilación, la iluminación y el equipamiento informático).
¿El estándar Passivhaus mejora el bienestar y la productividad de los trabajadores?
Hay cálculos de expertos que sitúan el aumento de productividad de una oficina Passivhaus entre un 5% y un 11%. Este incremento se explica porque hay una mejora exponencial en las condiciones de salubridad y confort de los trabajadores en todos los ámbitos: calidad del aire, temperatura estable y control de la iluminación. Es importante cómo se reduce el problema del absentismo y las bajas laborales.
¿Qué diferencia hay entre un edificio de oficinas convencional y uno Passivhaus?
Una oficina convencional es un edificio con “deficiencias” constructivas (mal aislamiento, sin hermeticidad, con puentes térmicos, fugas de aire, ventilación ineficiente o escaso control lumínico) que se traducen en un exceso de consumo energético y problemas de bienestar en el entorno laboral.
Por el contrario, una oficina Passivhaus tiene una demanda de climatización a un máximo de 15 kWh/m² al año y una VMC que filtra el aire de forma constante, además de una insonorización y sistemas de control de la luz solar altamente eficientes.
¿Cuál es el sobrecoste de construir una oficina bajo el estándar Passivhaus?
El sobrecoste medio de construir una oficina bajo el estándar Passivhaus se sitúa en una horquilla de entre el 3% y el 8% en comparación con un edificio de uso terciario que cumpla con los requisitos legales del actual Código Técnico de la Edificación.
¿Passivhaus es compatible con los criterios ESG y la taxonomía europea?
Sí, el estándar Passivhaus es totalmente compatible con los criterios ESG y la taxonomía verde europea. De hecho, es una de las herramientas de certificación técnica reconocidas internacionalmente para demostrar el cumplimiento de los requisitos que se exigen para acceder a ayudas y financiación verde.
